Un equipo que supo medir con equilibrio la amistad y el espíritu competitivo. Para ello cuenta con un capitán que lleva la bandera.
Se trata de Nicolás Romero, defensor central, pero que también puede suplir otros puestos. Su apodo es Niko y prácticamente su carta de presentación.
LA TRAYECTORIA
“Jugué 22 años en Primera División, tuve la suerte de participar en Regionales (Torneo del Interior) con Huracán de Comodoro Rivadavia, Unión San Martín Azcuenaga (USMA) y Ferrocarril del Estado, los dos últimos son clásico rival”, mencionó.
Niko se retiró del fútbol hace 3 años y con 42. Un ejemplo de persistencia y sin dudas cuidados físicos. Hoy lo explota en categorías Seniors.
“Luego por Martín Perea (delegado de Estrella Blanca) empecé a jugar con ellos. Es un grupo de amigos que nos conocemos del fútbol. El club juega Liga de Barrios con Primera y Segunda. Nosotros representamos la parte de veteranos”, detalló para agregar que “físicamente me mantengo bien, trato de cuidarme, porque es una edad competitiva”.
“UN CABLE A TIERRA”
“El fútbol es un hobby, un divertimento, en mi caso un cable a tierra, donde te encontras con un grupo de amigos, no quita que no seamos competitivos en un 99 por ciento. Nadie, en cualquier edad, entra a la cancha sin la idea de ganar”, afirma Romero.
Con Estrella Blanca son tricampeones y ya saben de ello. “Pero nuestra impronta es el respeto y mostrar un buen juego, llevando el escudo del club a lo más alto”.
De esa manera se preparan para el Sudamericano. Un viaje planificado desde el mes de febrero y que ya está pronto a tomar vuelo.
Finalmente expresa: “A Salta vamos a competir y trataremos de llegar lo más lejos posible, pero lo más importante será pasarla bien. Los pergaminos y medallas quedan colgados, lo que deja el fútbol son las amistades con buenas personas”, concluyó.
“EL HEROE SILENCIOSO”
En 2008 Huracán de Comodoro Rivadavia ascendió al Argentino B tras derrotar a Unión de Mar del Plata. Nicolás Romero (nacido en La Rioja pero afincado en la Patagonia de chico) marcó un gol significativo porque sirvió para dar vuelta la serie. El tanto, que sigue siendo recordado, fue marcado por Niko, denominado “el héroe silencioso” a pesar que su gol fue el más gritado por años.
Texto: Ezequiel Re



